martes, 11 de diciembre de 2007

RAÚL DUERME EN UNA HABITACIÓN SECRETA.


19-11-2007 12:37:54
La aparición de Raúl en el fútbol de elite (29 de octubre de 1994) cuando su cuerpo aún no estaba formado para la alta competición le ocasionó un contratiempo. Temporada tras temporada, a pleno rendimiento en el Real Madrid y en la selección española, no encontró un amplio hueco para moldear los músculos. Nunca dio la espalda a la competición aunque no estuviese en las mejores condiciones físicas. Tenía que parar y descansar, pero él hacía oídos sordos. Hasta que sufrió una grave lesión de rodilla a finales del 2005, con un parón de seis meses.
Este periodo le sirvió para pasar por el «taller» con el objetivo de adaptar su machacado cuerpo cargado de kilómetros y golpes al paso de la edad y a las nuevas necesidades. De la mano de su fisioterapeuta y amigo personal, Pedro Chueca, y apoyado por toda la estructura médica del Real Madrid inició un viaje por el camino de la ciencia en búsqueda de la pócima mágica de la eterna juventud.
Se metió en el gimnasio, cogió volumen en las piernas, fortaleció los cuádriceps, aumentó ligeramente el tren superior... «Ahora las piernas que tengo no parecen mías. Las he potenciado tanto que ni yo mismo creo que sean mías», precisó en una entrevista a ABC después de la lesión.
Búsqueda de la eterna juventud
Se cuida al milímetro, hasta el punto de convertirse en un obseso de la comida, de las horas de descanso en mitad del día, del sueño, de su estado físico en definitiva. Mente, cuerpo y espíritu. Aumentó las horas en la camilla en manos de los fisioterapeutas, se ejercitó en la nieve, comprobó los beneficios con agua a punto de congelarse... Se entregó a la ciencia más vanguardista para encontrar una fórmula que le permitiese combinar su edad (en el tramo de los treinta) con la alta competición. En su búsqueda de la excelencia, de la eterna juventud, sin rebasar los límites de la legalidad, pisó los terrenos de la física. El último grito era las cámaras de hipoxia. La vida figurada en altura. Como los ciclistas. Primero con una simple mascarilla, luego con las tiendas transportables y así hasta el último grito, una habitación blindada.
Muchos aficionados y profesionales se preguntan cómo es posible que en las dos últimas temporadas Raúl engulla tantos kilómetros sin parar a repostar.
No estamos hablando de una aplicación nueva en el ámbito del deporte. El empleo de la altitud como herramienta de entrenamiento arrancó en los años sesenta. Se comprobó que en altura el rendimiento físico era mucho mayor, pero que de modo natural sólo se podía hacer en determinados puntos y en cortos espacios de tiempo, con el correspondiente periodo de adaptación. En realidad fue tras los Juegos Olímpicos de México 1964, en los que se «empeoró» en la mayoría de las especialidades por efecto de la altura (México DF está a 2.300 metros), aunque algunas mejoraron -como el famoso récord de Beamon en salto de longitud-.
Vivir arriba y entrenarse abajo
Lo curioso fue que luego, al volver al nivel del mar, muchos atletas mejoraron sus marcas. Ahí empieza la historia. Desde entonces se ha trabajado mucho en encontrar fórmulas más «aplicables» y sencillas y tomó gran popularidad la técnica denominada LHTL («living high training low», vivir arriba y entrenarse abajo), ya que entrenarse en altura exige muchos ajustes de las cargas de trabajo que son realmente complejos. En este grupo se incluye la hipoxia normobárica domiciliaria, que son los apartamentos que utilizan dilución de nitrógeno o las tiendas que empobrecen de oxígeno el aire.
Conocidas las ventajas lo idóneo era encontrar una fórmula que permitiese combinar las ventajas de la altitud con el trabajo en el hábitat natural del deportista.
En la montaña, ambientes en los que hay menos disponibilidad de oxígeno en el aire, el cuerpo pone en funcionamientos varios mecanismos que potencian el rendimiento aeróbico. Para las especialidades de resistencia, como pueden ser el ciclismo, el atletismo o el fútbol, eleva el hematocrito y la concentración de hemoglobina aporta ventajas inmediatas, además de otras añadidas no relacionadas con los cambios hematológicos. En definitiva, se optimizaba el entrenamiento y se mejoraba en rendimiento físico.
¿Y cómo se podía crear ese escenario artificial? Muchos fueron los estudios y al final triunfó la fórmula de las cámaras y de las tiendas portátiles, modelos que han sido mejorados hasta lograr aislar y blindar una habitación completa sin la necesidad de los molestos plásticos. Una técnica muy lograda por la empresa especializada Colorado Altitude Training (en su página web se pueden encontrar varios modelos, desde los más sencillos o lo más sofisticados).
La hoja de ruta es sencilla. Lo ideal era descansar en altura y entrenarse en el hábitat cotidiano. Primero había que crear ese espacio ficticio -simular una estancia como si se estuviese a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar- y permanecer entre seis y ocho horas para que el organismo se vaya adaptando a las nuevas condiciones.
Nunca a más de 3.000 metros
En esa situación el cuerpo nota que hay menos concentración de oxígeno, motivada por una mezcla de nitrógeno artificial, y se estimula la multiplicación de glóbulos rojos. Se mejora la capacidad de transmitir oxígeno a los músculos, se retrasa la aparición de la fatiga y se optimiza la capacidad de recuperación en el deportista. No eleva la hemoglobina a límites preo-cupantes para la salud y mantiene el estímulo del cuerpo en los momentos físicos más delicados.
En la montaña el porcentaje de oxígeno en el aire es siempre el mismo pese a que aumente la altitud. Es del 21 por ciento y la sensación de ahogo que aparece en el deportista es debido a la menor presión.
Efectos secundario en el sueño
Simplemente consiste en empobrecer el aire que se respira durante el sueño, evitando el aumento de la presión y rebajando dicho porcentaje. Existen unas tablas para ajustar dicho porcentaje en función de la altitud que deseemos simular. Lo aconsejable para un futbolista sería no rebasar la frontera del dieciséis por ciento ni tampoco la de los 3.000 metros de altitud. Y siempre bajo el control de un médico deportivo especialista.
Este tipo de tratamientos puede ocasionar efectos secundarios. Sobre todo en lo que se refiere a la alteración del sueño. Pero pueden ser controlados y revertidos, por lo que no es peligroso para la salud. Esta es la razón principal por la que la AMA (Agencia Mundial Antidopaje) no acabó prohibiéndolos hace un par de años, ya que a ellos les preocupaba que los deportistas que usaban sustancias dopantes y peligrosas como la EPO utilizaran también estos métodos para «justificar» sus mejoras y «enmascarar» el uso fraudulento de sustancias.
Esta técnica no es nueva en el mundo del fútbol. El técnico serbio Radomir Antic, cuando dirigió al Atlético de Madrid en la etapa gloriosa del doblete, aprovechaba los descansos de los partidos para oxigenar a los jugadores con un método rudimentario (una bombona y una mascarilla). Sin embargo la fórmula de las cámaras es más compleja para su aplicación diaria.
Complicado para los clubes
Los grandes gurús de estas materias han intentando implantar los modelos más modernos en los clubes, pero han encontrado muchas trabas. Hace un tiempo el propio Real Madrid sopesó esta posibilidad, pero la descartó porque es costosísima y no la sacaría rendimiento por la complejidad de las agendas (muchos viajes) y porque los jugadores apenas pasan tres horas diarias en los centros de entrenamiento.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Todos los ingleses tendrán que estudiar hasta los 18 años a partir de 2015

Después de los 16, los jóvenes podrán compaginar su formación con un trabajo
WALTER OPPENHEIMER - Londres - 19/11/2007

El Gobierno de Gordon Brown quiere que los jóvenes ingleses prolonguen sus estudios hasta los 18 años. La medida, que sólo sería de aplicación en Inglaterra -las competencias sobre Educación están transferidas a los ejecutivos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte-, no deja de ser polémica. Aunque la amplia consulta puesta en marcha recientemente revela un amplio apoyo a la idea de que los jóvenes puedan seguir formándose incluso si han empezado a trabajar.
Pero hay una considerable resistencia a que esos estudios sean obligatorios e incluso hay quien cree que sería perjudicial porque lo que ha de hacer el Gobierno es mejorar la educación hasta los 16 años para evitar que haya tantos jóvenes que abandonan los estudios a esa edad, en lugar de obligar a seguir estudiando a quienes ya no se sienten a gusto en las aulas.
El objetivo de Ed Balls, ministro británico para la Infancia, Escuelas y Familias, es que a partir de 2013 todos los jóvenes deberán seguir recibiendo educación o cursos de aprendizaje hasta que hayan cumplido los 17 años de manera que estudien a tiempo completo o participen en cursos o contratos de aprendizaje si están ya trabajando, están auto-empleados o realizan más de 20 horas de trabajo de voluntariado. En 2015, esas medidas deberían alcanzar a todos los jóvenes hasta cumplir los 18 años.
El objetivo de la medida no es tanto educativo como social, un intento de afrontar el problema de los llamados neet (not in education, employment or training), los 150.000 jóvenes que ni están en la escuela o la universidad, ni están empleados ni participan en cursos de formación.
Pero algunos expertos creen que el proyecto, aunque bien intencionado, es un error. Reform, un emergente centro de estudios londinense en la órbita del centro-derecha, opina que la propuesta "parte del extendido error de creer en el valor del aprendizaje obligatorio para los individuos y la economía".
A su juicio, extender la educación obligatoria hasta los 18 años impone costes a los jóvenes en forma de lucro cesante y reduce su libertad individual; impone costes al conjunto del sistema educativo y de formación que pueden acabar reduciendo su calidad y no está dirigido a los motivos de base que explican el bajo nivel educativo de los menores de 16 años.
Los miembros de Reform discrepan también de la propuesta por el hecho de que se base en términos de objetivos numéricos a cumplir -un sistema muy utilizado por el Gobierno laborista y muy criticado tanto en el ámbito de la educación como en el de la sanidad- y porque supone un aumento del gasto público que a su juicio, si es que fuera necesario, debería destinarse a mejorar la educación de los jóvenes entre cinco y 16 años.
Reform recuerda que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) también ha cuestionado los beneficios de obligar a estudiar a los mayores de 16 años. "Aunque elevar la participación en la educación es un objetivo importante, no está claro que hacerlo de manera obligatoria sea la mejor manera de conseguirlo", sostiene el organismo que agrupa a las economías más desarrolladas en su último informe sobre la economía británica. "Para los estudiantes que han tenido un nivel bajo y que no están motivados, no está claro qué beneficios van a obtener de seguir recibiendo formación cuando tienen 16 o 17 años", añade el informe de la OCDE.
La LGA (Asociación de Gobierno Local, en sus siglas en inglés) ha recibido muy bien la propuesta del Gobierno, pero también cuestiona la obligatoriedad y, sobre todo, pone en duda que se puedan aplicar medidas coercitivas para obligar a los jóvenes a atender esos cursos educativos o de formación. Especialmente entre los jóvenes que han abandonado los estudios precisamente porque están decepcionados. "Preferiríamos ver incentivos imaginativos antes que el recurso a procedimientos civiles o incluso criminales", opinan las autoridades locales.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

NO ES IGUAL ENSEÑAR Y EDUCAR

Con bastante frecuencia, los términos enseñanza y educación se confunden hasta extremos tales que se usan indistintamente para señalar las funciones y obligaciones que conciernen exclusivamente a la escuela. No obstante, conviene delimitar y definir competencias para que ambas locuciones sean usadas con propiedad y legitimidad. Educar es formar en ideas y creencias, estimular el espíritu crítico sin caer nunca en el adoctrinamiento; es promover, transmitir valores como el esfuerzo, respeto, ciudadanía etc. Manuel Ramírez, en El Periódico de Aragón , lo resume así: "Educar es, en definitiva, enseñar lo que corresponde, en derechos y obligaciones, por el mero hecho de vivir en convivencia". La función de educar para muchos padres es casi una obligación ineludible de la escuela, de forma que en ella delegan responsabilidades.
Sin embargo, en esta gran tarea de educar, la familia es la base, el punto de partida en la transmisión de valores. En estos tiempos no podemos obviar el hecho de que los valores están esencialmente relacionados también con la cultura de la sociedad y medios de comunicación. Es por eso que, conscientes de la gran dispersión del fenómeno educativo, la Administración fija objetivos concretos para la formación de ciudadanos educados. Enseñar, por otra parte, es transmitir una serie de conocimientos, de saberes, fijados y programados por niveles cuya práctica sí recae con responsabilidad y en alto grado sobre el profesorado. Conocimientos evaluables, sometidos a estudio en libros de texto. Las diferencias, pues, entre enseñar y educar son altamente significativas. Lo razonable, lo conveniente sería enseñar y educar, dado que si no se logra un alumnado educado será imposible enseñar, y esto es lo que hoy genera grandes conflictos. Caminemos sembrando valores y tendremos alumnos educados.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Jesús Viciana Ramírez



Doctor en Educación Física y Licenciado en Educación Física por la Universidad de Granada. España.
Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad de Granada.
Asignaturas que imparto en la actualidad: Enseñanza de la Actividad Física y el Deporte (de 12 créditos, troncal), e Innovación en la enseñanza de la Actividad Física (4,5 créditos, optativa) y practicum de enseñanza en los centros escolares de secundaria (12 créditos, troncal).
Director del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de Granada.
Premios a la investigación
Premio Extraordinario de Doctorado en Educación Física, correspondiente al periodo 1995-96. Otorgado por la Comisión de Doctorado-Universidad de Universidad de Granada en 1999.
Primer Premio de investigación a tesis doctorales 1997 relacionadas con la actividad física y el deporte. Área de Ciencias Humanas y Sociales, con el trabajo: Evolución del conocimiento práctico de los profesores de EF en un programa de formación permanente colaborativo. Por el Instituto Andaluz del Deporte de la Consejería de Educación y Consejería de Turismo y Deporte.
Primer premio en "Nuevos Proyectos de investigación 1998”, con el trabajo: Diagnóstico de la Formación Permanente de EF en Andalucía. Otorgado por el Colegio Oficial de Profesores y Licenciados en Educación Física de Andalucía.
4 proyectos de investigación financiados por entidades públicas (Junta de Andalucía, Universidad de Granada, Centro Nacional de Investigación y Desarrollo Educativo y Consejo Superior de Deportes).
4 Becas para estancia en centros de investigación (Universidad de Nantes, en dos ocasiones) en el extranjero por el programa Sócrates. Y una tercera en la Universidad de Windesheim (Zwolle, Holanda).
Varios libros y capítulos de libros publicados en España, así como artículos en revistas nacionales y comunicaciones en congresos nacionales e internacionales. Autor de los libros "Entrenamiento integrado en deportes de equipo" (con Luis Chirosa Ríos) y "Planificar en Educación Física".
Varios cursos de doctorado impartidos y cursos de la Consejería de Educación.
Líneas de investigación 1. Sistemas computerizados de observación y análisis de información audiovisual en tiempo real y en diferido aplicados a la educación física y al deporte 2. Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación Física y al Deporte 3. Formación del profesor de Educación Física y del entrenador deportivo 4. Análisis de la planificación, intervención y evaluación del profesor de Educación Física y del entrenador deportivo

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